NUEVA YORK – Un destacado economista me dijo cierta vez que los debates de política macroeconómica se reducen a encontrar la variable motriz a la que responden las otras variables. De modo que, según me explicó, «para invertir las recetas de políticas basta afirmar que la variable motriz es otra». Es exactamente lo que hace Stephen Miran en un artículo publicado justo antes de que lo nombraran para encabezar el Consejo de Asesores Económicos del presidente estadounidense Donald Trump. Sus opiniones merecen mucha atención, ya que es probable que reflejen los puntos de vista del nuevo gobierno estadounidense.
NUEVA YORK – Un destacado economista me dijo cierta vez que los debates de política macroeconómica se reducen a encontrar la variable motriz a la que responden las otras variables. De modo que, según me explicó, «para invertir las recetas de políticas basta afirmar que la variable motriz es otra». Es exactamente lo que hace Stephen Miran en un artículo publicado justo antes de que lo nombraran para encabezar el Consejo de Asesores Económicos del presidente estadounidense Donald Trump. Sus opiniones merecen mucha atención, ya que es probable que reflejen los puntos de vista del nuevo gobierno estadounidense.