LONDRES – Rusia muestra dos caras opuestas al mundo: una amenazadora y otra benigna. Ahora las dos se han combinado casi inesperadamente para desalentar una desastrosa intervención militar en Siria de los Estados Unidos y, probablemente, de otras potencias occidentales.
LONDRES – Rusia muestra dos caras opuestas al mundo: una amenazadora y otra benigna. Ahora las dos se han combinado casi inesperadamente para desalentar una desastrosa intervención militar en Siria de los Estados Unidos y, probablemente, de otras potencias occidentales.