NUEVA YORK – Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, mucho se ha escrito sobre el mayor riesgo de una aniquilación nuclear y su impacto (o la ausencia del mismo) en las valoraciones bursátiles. Pero, dejando de lado la cuestión de si las acciones están sobrevaloradas o subvaloradas, una cuestión igualmente pertinente es si se puede ignorar por completo el riesgo existencial desde una perspectiva financiera.
NUEVA YORK – Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, mucho se ha escrito sobre el mayor riesgo de una aniquilación nuclear y su impacto (o la ausencia del mismo) en las valoraciones bursátiles. Pero, dejando de lado la cuestión de si las acciones están sobrevaloradas o subvaloradas, una cuestión igualmente pertinente es si se puede ignorar por completo el riesgo existencial desde una perspectiva financiera.