MÚNICH – El 27 de febrero, tres días después de la invasión rusa de Ucrania, el canciller alemán Olaf Scholz habló en una sesión especial del Bundestag y declaró que la invasión era un «punto de inflexión» (Zeitenwende) en la historia alemana. En su discurso, Scholz también prometió aumentar el gasto de defensa en 100 000 millones de euros (98 500 millones de dólares), revirtiendo así la vieja aversión de Alemania al rearme.
MÚNICH – El 27 de febrero, tres días después de la invasión rusa de Ucrania, el canciller alemán Olaf Scholz habló en una sesión especial del Bundestag y declaró que la invasión era un «punto de inflexión» (Zeitenwende) en la historia alemana. En su discurso, Scholz también prometió aumentar el gasto de defensa en 100 000 millones de euros (98 500 millones de dólares), revirtiendo así la vieja aversión de Alemania al rearme.