LONDRES – En África subsahariana, una región en la que no faltan desafíos en materia de desarrollo, Botsuana se destaca por la solidez de su economía, la estabilidad de la democracia y el compromiso con el Estado de Derecho. Pero hay una cuestión en la que Botsuana mantiene un conservadurismo inquietante: el apoyo a la pena capital. El país donde nací debe confrontar este apego al castigo máximo si quiere conservar la reputación de ser uno de los estados más liberales de África.
LONDRES – En África subsahariana, una región en la que no faltan desafíos en materia de desarrollo, Botsuana se destaca por la solidez de su economía, la estabilidad de la democracia y el compromiso con el Estado de Derecho. Pero hay una cuestión en la que Botsuana mantiene un conservadurismo inquietante: el apoyo a la pena capital. El país donde nací debe confrontar este apego al castigo máximo si quiere conservar la reputación de ser uno de los estados más liberales de África.