LONDRES – Nadie ignora que la inteligencia artificial es una tecnología muy poderosa, con inmensas implicaciones económicas. Los precios de las acciones estadounidenses no reflejan solamente confianza en las perspectivas de las empresas tecnológicas, sino también una creencia en que la IA será motor de una bonanza más amplia. El gobierno británico está obsesionado con el crecimiento y considera alta prioridad el desarrollo de la IA; y todos los asistentes al Foro Económico Mundial de Davos en enero querían oír a los líderes mundiales de la IA.
LONDRES – Nadie ignora que la inteligencia artificial es una tecnología muy poderosa, con inmensas implicaciones económicas. Los precios de las acciones estadounidenses no reflejan solamente confianza en las perspectivas de las empresas tecnológicas, sino también una creencia en que la IA será motor de una bonanza más amplia. El gobierno británico está obsesionado con el crecimiento y considera alta prioridad el desarrollo de la IA; y todos los asistentes al Foro Económico Mundial de Davos en enero querían oír a los líderes mundiales de la IA.